El día que nuestro pueblo recibió su nombre

El día que nuestro pueblo recibió su nombre

Remedios de Escalada recibió su nombre el 15 de agosto de 1923, año del centenario del fallecimiento de Doña Remedios de Escalada de San Martín, esposa del General José de San Martín

Violento temporal de días, lluvia y viento, había precedido a aquel miércoles 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen. Tal vez por eso, nuestro pueblo vino a recibir oficialmente su nuevo nombre en tal oportunidad: como si Dios hubiese querido conducir la voluntad o elección del día de parte de las autoridades no se sabe bien si nacionales, provinciales, municipales o vecinales para llevarla a tan significativa fecha religiosa, en un pueblo,k todavía, sin iglesia parroquial. Lo real, según la referencia periodística, es que el 30 de julio la comisión directiva de la Liga de Defensa de Talleres había decidido celebrar la imposición del nuevo nombre como lo que en rigor era un acontecimiento auspicioso para la localidad.

Para ello designó una comisión especial de tres miembros a fin de que se ocupara de los trabajos atinentes a los festejos previstos para el 5 de agosto. Sin otra difusión, el propósito aparece postergado sin ninguna explicación (tal vez la placa de bronce del ministro no estaba acabada para esa fecha); lo cierto es que el día 8 de agosto se anuncia que serán efectuados el domingo próximo.

Mientras tanto, en la Capital Federal, el día 3 se había cumplido un denso programa conmemorativo del centenario de la muetre de la ilustre patricia que, siendo la esposa del general José de San Martín, era miembro de una familia de nombre abolengo, a la que había dado, y seguiría haciéndolo, esclarecidas figuras al servicio de la sociedad y la República. El acontecimiento tuvo una amplia resonancia evocativa en la sociedad porteña, sin circunscribir este término a los límites de la ciudad de Buenos Aires, sino extendiéndolo, como había su uso en otro tiempo, a todo el vasto territorio de la influencia porteña.

De esta manera, no sorprende que el Club Social de Maestros de Avellaneda gestionara ante el Consejo Deliberante local la designación del nombre a una calle del partido.

Con dictamen favorable, el Cuerpo secundó tal pedido, resolviendo dar el nombre de Remedios de Escalada de San Martín a la calle Camino Real de Valentín Alsina.

También dispuso otorgar a la Liga de Defensa de Talleres la suma de 500 pesos, destinados a los festejos que se efectuarían el domingo 12.

Pero, como se dijera al comienzo, el temporal fue de días. En la mañana de lunes 13, los diarios informaban que para nada había amainado la fuerza del viento y la intensidad de la lluvia desatados el viernes 10, y que se mantenía con señalada violencia a las 24 horas del domingo.

Sin embargo, el miércoles 15 fue otro día. Imaginamos que los vecinos de entonces, que tantas expectativas habrán tenido para llevar a cabo un programa de festejos de tanta importancia como de compromiso para nuestro pueblo, habrán vivido horas de alivio y de gozo.

Los diarios del día siguiente dirán que el 15 se presentó con una mañana de feo aspecto, pero que el cielo despejó y por fin se tuvo una tarde muy agradable; la temperatura fue de 18 grados.

Los festejos, precisamente, estaban previstos para la tarde; y el cielo había abierto sus espacios azules para que el sol inundara generoso con su luz la solemne y agradecida jornada.

Nuestro pueblo había encontrado su nombre definitivo, cargado de abnegación e hidalguía, entroncado espiritualmente con el más profundo afecto de “esposa y amiga” del General San Martín.

La Liga de Defensa de Talleres trabajó intensamente y con ella las otras instituciones que acompañaron la realización ciudadana del programa de homenaje.

La crónica del día 15, aparecida el 16 porque aquel era día feriado y los diarios no aparecían, así deja imaginarlo. La conmemoración del centenario de la muerte de doña Remedios de Escalada de San Martín tuvo dos ocasiones diferenciadas en la evocación y los homenajes: las del día 3, en la ciudad de Buenos Aires, y las del 15 en nuestro pueblo. En aquella comisión nacional creada al efecto y presidida por el Dr. Juan José Biedma, honró la memoria de la nombre patricia con un conjunto de actos entre los cuales la crónica del día destaca la “imponente ceremonia patriótica-religiosa en la iglesia catedral” que consistió en la solemne misa y la brillante oración fúnebre de fray Fidel Schelibon.

A la ceremonia religiosa se adhirió personalmente el Poder Ejecutivo Nacional con la presencia del gabinete. El presidente de la Nación, Dr. Marcelo T. de Alvear, estaba de duelo ese día y el ministro del Interior, Dr. Nicolás Matienzo, lo representó en las circustancias, acompañado por sus pares Marcó, Loza, Cnel. Justo.

A su vez, el presidente remitió un cablegrama a la nieta del General San Martín, doña Josefa Balcarce de Gutiñerez Estrada (84 años) que vivía en París.

Otros actos se realizaron en la Recoleta y frente a la casa donde nació, en las calles Defensa y Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen), presidido éste por el intendente Noel, quien descubrió una placa recordatoria. Probablemente aquella finca estuviera situada en los predios del hoy Ministerio de Bienestar Social de la Nación.

El día 15 se cumplió otra jornada de recordación, pero esta vez en nuestro pueblo en circustancia de especial recordación para él, porque el nombre se imponía a la estación ferroviaria era el que urbanísticamente y civilmente habría de distinguirlo entre las demás ciudades y pueblos de la Provincia de Buenos Aires. Por un nombre así se había gestionado mucho y se había resistido a poderes políticos que impulsaban subrepticiamente un nombre indeseable.

Como se dijo más arriba, el cielo de la tarde de ese día se despejó, el sol brilló luminoso y la banderas argentinas e italianas y los gallardetes lucían el adorno de sus colores frente a la estación y en la avenida Pavón y calles adyacentes.

Ignoramos si aquella fue la primera vez que un gobernador de la Provincia de Buenos Aires visitaba nuestro pueblo para nuestro acontecimiento cívico; pero Remedios de Escalada inauguraba su nombre con la presencia del Dr. José Luis Cantilo, primer mandatario del estado provincial, con el jefe de la policía de la provincia, Laureano Algarañaz y demás acompañamiento.

El ministro de Obras Públicas donante de la placa de bronce que está en la estación ferroviaria y perpetúa la resolución que asigna el nuevo nombre, fue representado por el ingeniero Abelardo Barberán, que suponemos su subsecretario.

A las 14 comenzó la ceremonia con la ejecución del Himno Nacional a cargo de la Banda del Regimiento 3 de infantería. A continuación el representante del ministerio de Obras Públicas de la Nación usó la palabra en nombre del presidente, para hacer entrega de la placa. El concejal por el municipio de Avellaneda, Silvio Perí, ofreció la otra placa conmemorativa en nombre del intendente. Siguieron otros oradores: por la Comisión Nacional de homenajes, por los estudiantes de comercio; la Srta. Justa Gallardo, por la Sociedad de Damas; y por la Comisión local, el Sr. Gómez. Finalizado el acto que formalizaba la imposición del nuevo nombre, el ingeniero director de los Talleres del Ferrocarril del Sud invitó al gobernador invitó al gobernador de la provincia y a su comitiva a visitar las instalaciones de la empresa.

Después de recorrer las dependencias ferroviarias, el gobernador y sus acompañantes fueron agasajados en el Centro Social General San Martín. Ofreció la demostración el presidente del club y habló la señora Elizalde por la Escuela Profesional de Mujeres de Lanús. Por último, el presidente de la Comisión Local de Homenajes agradeció la presencia del señor gobernador y demás representantes de los poderes públicos nacional, provincial y municipales, y de las instituciones adheridas a estos actos.

A las 20, la noche de Remedios de Escalada se engalanó con fuegos artificiales. A las 21,15 una transimisión especial dedicada a esta jornada se efectuó por la radiotelefonía desde la Capital Federal, en la sede del Club Social Presidente Sarmiento, para la cual intervinieron caracterizados vecinos, según alguna referencia recibida.

Así concluyó aquel histórico día para nuestro pueblo, que había adquirido su nombre propio en homenaje a la ilustre patricia.

Pero hay algo más: El centenario de la muerte de doña Remedios de Escalada cayó el primer viernes del mes, día de especial celebración al Sagrado Corazón de Jesucristo, en la iglesia. La imposición de su nombre a nuestro pueblo sucedió oficialmente el día de la Asunción de la Virgen, solemnidad importantísima de la fe popular.

Cuando el Obispo de La Plata, monseñor Francisco Alberti, dispuso, el 2 de febrero de 1924, la erección de la parroquia local bajo la advocación de la Virgen de los Remedios, cavilamos, sin esperar respuestas: ¿habrá leído el señor Obispo un signo de la voluntad de Dios para nuestro pueblo en nombre de la esposa del General San Martín, por las significativas circustancias que acompañaron en ese preciso tiempo su conmemoración?.

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